viernes, 24 de agosto de 2007

En su lengua natal. (Y en la nuestra).

Wo immer du weinst bin ich... auf den Tag genau, tausend Jahre und tausend Jahre später und immer bei dir in deinem Weinen. Und viele sterben dich, und viele die du weinst, und immer... Wo immer du weinst bin ich... Donde quiera que llores estaré yo... exactamente ese día, mil años y mil años después y siempre contigo en tu llanto. Y muchos te mueren, y muchos que tu lloras, y siempre... Donde quiera que llores estaré yo. Thomas Bernhard.

2 comentarios:

mm (menos emes) dijo...

Me quedo con Milòsz, acá ya te perdés, ¿llamo a Basilio?.
¡¡¡¡Felicidate!!!!

antiprímula dijo...

m&m: (como los confites) Contesto los dos aquí. Entiendo que Milosz escribió eso cuando creía que se le había pasado la vida, con lo cual no es muy esperanzador lo que subyace en el poema. No te preocupes por Basilio, viene sin que lo llame nadie, me abraza y me baja línea.
Intento "felicidarme" y, a menudo, lo logro. Gracias.
Estate bueno. Y felicidate también.