sábado, 29 de diciembre de 2007

Distancia

* Quiero preparar tereré, y ofrecerte algunos, que enfríen este calor pudriente.

**

El discurso del silencio es escasamente compartible.


El primer texto no lo leí de un libro, lo saqué de un comentario hecho en el blog de un escritor al que quise mucho. Un blog que ya no existe. El blog de un escritor al que ya no veo ni leo.
El texto es de Banana Yoshimoto y dice:
***
"Si con dos caracteres tan fuertes como los nuestros conseguimos no ahogarnos, pese a ser arrastrados por el terrible viento llamado "amor", es gracias a su particular sensibilidad, que le hace reconocer siempre el grado de distancia adecuado.
Cuando dos personas se aman, lo único que existe en el mundo para ambas es la otra persona, y el espacio que se crea entre ellas también es único. Cuando se sabe esto, y sobre todo cuando se descubre hasta qué punto ese espacio es atractivo y especial, se intenta mirarlo mejor y eliminar la distancia.
Pero él, siendo un escritor, sabe que debe detenerse ahí. Y en ese lugar soleado que sólo puede existir entre nosotros dos, en ese espacio cálido, luminoso, que uno no puede construir solo, cultiva con el máximo cuidado esa finísima atmósfera en la que pueden nacer tantas cosas."
Agrego otro texto, sí leído en uno de los libros de Banana:
*
"Creo que la cocina es el lugar del mundo que más me gusta.
En la cocina, no importa de quién ni cómo sea, o en cualquier sitio donde se haga comida, no sufro.
Si es posible, prefiero que sea funcional y que esté muy usada.
Con los trapos secos y limpios, y los azulejos blancos y brillantes.
Incluso las cocinas sucísimas me encantan.
Aunque haya restos de verduras esparcidos por el suelo y esté tan sucio que la suela de las zapatillas quede ennegrecida, si la cocina es muy grande, me gusta.
Si tiene una heladera enorme, llena de comida como para pasar un invierno, me gusta apoyarme en su puerta plateada.
Cuando levanto los ojos de la cocina de gas grasienta y del cuchillo oxidado, en la ventana brillan estrellas solitarias.
Sólo estamos la cocina y yo.
Pero creo que es mejor que pensar que en este mundo estoy yo sola.
Cuando estoy agotada suelo quedarme absorta.
Cuando llegue el momento, quiero morir en la cocina.
Sola en un lugar frío, o junto a alguien en un lugar cálido, me gustaría ver claramente mi muerte sin sentir miedo.
Creo que me gustaría que fuese en la cocina".
*
de Banana Yoshimoto

viernes, 28 de diciembre de 2007

"La elegida de Agosto" Pequeña fotonovela de una gran relación. (Tonteras de las más tontas y felices).

Ella no sabía que la esperaban pacientemente...

Tras breves presentaciones sintieron una confianza que parecía de años...

Durmieron la siesta juntos sobre la arena marrón...

Se despidieron casi sin decir palabras. Habían sido un buen rato felices.

De diván

En cuanto vislumbra que no será posible, mitifica y se enamora. Como si se hubiese prometido que nunca más sería ella la que deje a alguien. Ni siquiera corre el riesgo. - Miedo enquistado. Demasiados años a lo Madame Bovary. -

***
Por ahí anda la cosa. Pero que intuya por dónde viene el cardúmen no quiere decir que pesque.
¡Qué resbaladizo es el inconciente!

jueves, 27 de diciembre de 2007

¿Dónde está la novedad?

¿Qué nos sorprende?
Cualquier individuo mayor de veinticinco años comprende que todas las despedidas amorosas son un calco de anteriores.
Las mismas excusas, los mismos dolores, las mismas exactas contradicciones.
Duelen por ser actuales, pero son una repetición de otras, propias o ajenas.
¿Cómo puede ser que nos resulten novedosas, increíbles?
¡Qué disparate!
***
Y por supuesto que algunas relaciones son más profundas que otras (un ser mayor de veinticinco años también lo sabe) pero los discursos...
***
¿Cómo no burlarse un poco de una escena tan trillada?
***

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Seminarios con Analía Couceyro. (Para los que no querían vacacionar).

Por si no se lee con claridad: Informes 4857-5411 - movimientoesquina@fibertel.com.ar

martes, 25 de diciembre de 2007

Tumbada

El amor. ¿El amor?.
Esta noche tengo un latido menos. La sangre corre más despacio, más espesa, la escucho fluir lenta, apretada. Pesan los párpados. Mi espalda pide colchón, goma espuma y mis ojos cielo raso. Algo que no reconozco en mí ruega silencio. No es tristeza, no, ya no queda. No tengo sueño, no, tampoco queda. No es cansancio, o sí, tal vez, pero no es cansancio físico. Las palmas de mi mano sin movimiento, sin voluntad de asir, de hacer, vueltas hacia arriba, como si mantuvieran un recuerdo reflejo de la espera de un milagro. Las mismas manos que fueron niñas, las de siempre conmigo, las que serán frías.
Juro que no entiendo el amor, y las explicaciones me tumban.
Estoy rendida.

33 años después del natalicio.

Cristo muerto, un cuadro de Hans Holbein
*
El cuadro mide veinte centímetros de alto por dos metros de largo. Hay un cuerpo. Sólo un cuerpo representado. Yace boca arriba sobre una losa cubierta con una sábana blanca. El cuerpo lleva los signos evidentes del dolor y la muerte.Vemos su mano derecha aferrarse a la sábana. Las piernas sobre la losa. Los pies ligeramente separados. Los dedos de los pies largos, llenos de tierra, sucios de sangre. En su mano derecha, la que vemos, podemos ver también huellas de sangre. Una herida. Los restos de la crucifixión. Su pie derecho muestra la otra herida: la de los pies. Holbein tampoco olvidó la cicatriz abierta del costado, bajo las costillas marcadas y quietas, la herida de la lanza. Es el cadáver de un hombre que padeció torturas infinitas antes de ser crucificado; es el cadáver de un hombre que ha sido martirizado por los guardias y martirizado por la multitud cuando iba cargado con la cruz; el cadáver de un hombre que - bajo el peso de esa misma cruz - cayó a tierra y sufrió el suplicio de la cruz por seis horas; es el cadáver de un hombre recién descendido de la cruz: aún conserva mucha vida, mucha tibieza; por eso en su cara todavía se trasluce el sufrimiento, como si todavía pudiera sentirlo…
Todos los que vieron aquel cuerpo tuvieron que sentir una pena y un desaliento atroces aquella noche al ver defraudadas de una vez y para siempre todas sus ilusiones y casi toda su fe. Debieron separarse con un miedo espantoso.
Y si el mismo Cristo hubiera podido ver su imagen la víspera misma del suplicio no habría subido a la cruz.
Frente a este cuadro uno no tiene otro camino que perder la fe.
*
(Fragmento extraído de "Los mansos" de Alejandro Tantanián).
*

lunes, 24 de diciembre de 2007

Mara

Decidió hacer DELETE, DELETE, DELETE. *
“Si pueden hacerlo conmigo”, pensó Mara, “¿por qué no puedo hacerlo yo?”
*(Se dio ánimos, en el fondo era casi un duelo contra ella. Se conocía desde chica. Ayudó en este caso saberse condecorada con la banda roja de no admitir).
*Atacó el celular en este orden: DELETE mensajes recibidos, enviados, borradores y no entregados; llamadas recibidas, perdidas y realizadas. Y por último, lo más difícil, la agenda, dudó una milésima de segundo, miró hacia el techo, y borró el nombre de él. La alivió, no recordaba su número de memoria, no habría forma de volver a llamar.
* Un leve entusiasmo la asaltó, como si algo se encendiera, una sensación que había perdido en tantos días de espera.
* Se preparó un té de jenjibre, se sentó frente a su computadora y DELETE, DELETE, DELETE. Borró mails enviados, recibidos, borradores, historial de mensajes, y por último uso la opción ELIMINAR CONTACTO. (No pudo evitar pensar en la falacia del término elegido para la comunicación sintacto).
* Bebió unos sorbos de té, ya había menguado el fugaz chisporroteo en su pecho, hurgó entre los labiales, los perfumes y las llaves de su bolso, encontró su ajada agenda y tachó con fibra negra indeleble los datos de él en el directorio.
* “Listo”, pensó.
* Sabía que la esperaban días tristes, opacos, que atravesaría ayudada por unas copitas o algún confite celeste o rosa o salmón. Pero hasta que la pena pase. Hasta que pase. Comprendió que la pena sin esperanza, sin espera era mejor, alejaba la tortura. Y era bueno eso.
* Terminando su té, soltó la mirada hacia el cielo nuboso, dejó que la vista extendida hacia el sinfin grisáceo arrastrara unos últimos pensamientos sobre el tema. Se acercó al ventanal, estaba tan liviana que pegó un brincó y, para su sorpresa, levantó vuelo.
* Aprovechó su liviandad, se quedó un largo, largo rato flotando entre cirrus.
* Desde muy alto escuchó sonar su teléfono, pero estaba tan lindo el cielo a esa hora.
*

domingo, 23 de diciembre de 2007

Relatos eróticos. Marosa de Giorgio.

9.
... Dentro de la cama yo ofrezco mi ostra, pequeña, oval, ribeteada de coral, por donde Juan lleva y hunde su puñal. Que me parte en dos. Después, yo lo abrazo. Como si no me hubiera querido matar.
16.
... En el aire hay figuras que casi se alcanzan; nunca se puede.
Pero, yo soy sirena. De planta, de arboleda. Ondulo mi cola oscura, fuerte. Tengo las escamas, blancas y plateadas; el pecho desnudo, crespo el pelo; el sexo es una marca apenas de coral, y echa un perfume específico, humo, gotas de aceite y sangre, y brasitas.
Me rozo el sexo con una vara, lo zarandeo un poco.
Y doy pequeños gritos y pequeños saltos, de pez, de fémina, a ver si los hombres del lugar vienen a mí.
32.
Fui a vivir con las flores. Pasé años en las violetas, las mascarillas chiquitas, perfumadas. Mi madre miraba. Yo, alta y de pie, entre violetas. Ella se azoraba, se retraía. Poco la vi.
Fui a vivir con los "pensamientos". Las mascarillas, los antifaces asombrosos, y yo de pie, entre ellos. Pasé años entre "pensamientos". Las primas de mi madre se hacían lenguas. Les daba miedo. Decían: No sale más del pensamiento.
Un hongo me llamó; era redondo, blanco y rosa vivo, tenía perlas, amatistas, y como unos dientes abrillantados por el lomo. Una noche me lo sustrajeron. Quedé con el sexo abierto y lo aguardaba.
Fue cuando advertí al Hibisco. Y me conformé y me enamoré. Con el hongo sólo hubiera pecado; con éste me enamoré.
Le miraba las coronas rojas, rosadas, amarillas, los enhiestos focos. Me dijo: alma mía, ven a mí. Esta noche nos casamos, nos cazamos. Hace tiempo que te vi. Dame un beso y.
Me hincó un brazo. Di un grito. Me casé, ahí, de pie, rodó mi himen; mi sangre roja, nevada, azul, quedó en el suelo. En la casa prendían un farol. Miraban por la ventana. Me vieron con el Hibisco; entre sus brazos, entre sus patas. Gritaban: ¡La hija ha muerto, no la queremos más! Y yo abrazada en el Hibisco, le gemía con voz de vírgen. El hozaba, se posesionaba. Me decía ¿Tuviste algo con aquel hongo? ¿Te dejó algo? ¿Esta amatista?
Y revolvía en mi pequeño vulvo, rojo de sangre y de amor por él, por el Hibisco, que le rompía todos los broches. En el alba tapé mis senos, tapé mi sexo que había gorjeado toda la noche, y del que caía perfume fuerte, alguna hueva, sangre aún, y algunos pétalos.
El Hibisco quedó reacio. Se irguió solo, lleno de focos, distraído y satisfecho. Yo lo veía como a un desconocido, que, quedándose ahí, se hubiera ido.
***
Los tres textos son de su libro Rosa Mística.

sábado, 22 de diciembre de 2007

!

El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos. ******* El amor no lo reflejo como ayer.

Fotos

Tres fotografías de Ron Van Dongen.
****
****
Gracias Andseo por tu recomendación.

viernes, 21 de diciembre de 2007

De cuando nació la desesperanza.

Este tibio aire que envuelve la nada
me llevará por una calle anochecida,
barrerá sueños vencidos,
me hará chocar una copa
festejando la paz del vacío,
me ayudará a reírme de mi esperanza.
De esa que ya no tengo,
de la que ya no tengo.
La calma de la noche
será amiga de la nada,
pasearán juntas,
y serán grandes compañeras.
**
08/12/2005

Hermosa canción, anque no muy nueva: Abismo. Illya Kuryaki.

Me estoy llevando el río
debo saciar la sed de mi adivino.
Estoy corriendo mucho,
un pez me grita
y yo nunca lo escucho.
Desaparecer
es lo que me aconsejan,
huír de tí,
salirme de tu senda.
Pero tomé tu piel,
quedé imantado a eso,
como los bosques
imantan el silencio.
Quién nos guía hacia el abismo
sabe qué quiero,
sabe que busco el abismo.
El mar lo siento lejos,
debo nadar hasta tus sueños.
Desde la fantasía vos me dirás
lo fugaz que es la vida.
Y si quieren juzgarte,
sacá afuera tu alma
dejá que el sol inserte algo de calma.
Quebrar lo inquebrantable,
y ver un mundo aparte,
es lo que hace que al fin
yo pueda amarte.
Quién nos guía hacia el abismo
sabe qué quiero,
sabe que busco el abismo.

jueves, 20 de diciembre de 2007

por Antiprímula diurna

Pocos textos oídos en obras de teatro me conmovieron como éste (dicho por mi amigo Carlos De Feo en "De mal en peor", de Bartís):

**

¡Sí!, ¡Sí!, ¡Perdí todo! ¡Todo! ¡No tenemos nada!... Nada que sostener, nada que defender... ¡Y me siento libre!... ¡Libre y feliz como cuando murieron mis padres!

por Antiprímula nocturna

Esta tarde, un hombre en el que no había reparado especialmente, al pasar por un cantero cortó una flor y me la ofreció, mientras hablábamos de nimiedades.
Era una prímula.
Sabiéndolo muy lejos de conocer este espacio me impactó la florcita que depositó en mi mano.
****
¿Debería pensar en señales?
(Por las dudas, conservé el pimpollo entre el celofán y el paquete de mis cigarrillos).
*

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Bifurcación

Sí, entran y salen publicaciones. Debería considerar el divorcio entre antiprímula nocturna y diurna. Juro que entre las 0 y las 6 soy una, entre las 6 y las 21 soy la opuesta y entre las 21.01 y las 23.59 soy nada. Es un disparate, sí. En eso hay acuerdo, ninguna de las tres lo niega. Sepan disculparnos, nos diagnosticaron excesiva movilidad.

Va a estar bueno Buenos Aires.

He recibido innumerables mails con la carta de renuncia de Graciela Casabé. Repruebo la lamentable y temible actitud del gobierno de nuestra ciudad, coincido con que se trata de una desacertada e indeseable decisión y una peor forma de ponerla en práctica. No obstante prefiero transcribir lo siguiente:
***
El texto que sigue pretende producir una reflexión a partir de la circular que envió Graciela Casabe en referencia al desalojo causado por las nuevas autoridades del Gobierno de la Ciudad (los que no la hayan leído, les pido lo hagan antes de leer este escrito, está adjuntada abajo*): Indudablemente la violencia de la que habla la Sra. Casabé es un acto despiadado, inútil, innecesario y por lo tanto adhiero, desde ya, a su queja. Ante todo, respeto. No es la forma, no corresponde semejante abuso de poder. En síntesis, se trata de una inmensa estupidez. Ahora bien, tampoco me parece consecuente ingenuizarnos y olvidar, por este asunto que evidentemente pone a la ex directora del Festival en una posición de víctima, la maquinaria política que escondió, durante casi diez años, la producción de dicho evento. No me parece que la comunidad teatral porteña deba ahora, por este motivo, solidarizarse con una empresa que desembolsó, insisto, durante casi diez años, un presupuesto igual o mayor al destinado a sustentar la producción nacional, desviándolo a las producciones extranjeras. No tengo, desde ya, ningún tipo de apreciación estética negativa sobre las compañías que fueron invitadas. Sin duda, la mayoría de ellas tocaban la excelencia. Pero acaso ¿no resulta un poco absurdo que un país del tercer mundo financie producciones del primer mundo? ¿Donde estaría, en esta política, aquel viejo lema de “una mejor distribución de los recursos” del que tanto se jactan los gobernantes de turno y al cual todos deberíamos aspirar? El presupuesto de PROTEATRO casi no llega al millón de pesos, los teatristas porteños producimos con 3000 o 4000 pesos con la mayor de las suertes (los que deseen certificar esto ingresen a: http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/teatro/?menu_id=5541 y clickeen en “Subsidios 2006 – Obras”), tengo entendido que el Festival solo cubrió pasajes y alojamientos, pero ¿cuánto cuesta un pasaje Paris – Buenos Aires? 800 EUROS. Es decir: $3600. UN PASAJE DE 1 ACTOR = UN SUBSIDIO PARA TODA UNA COOPERATIVA (integrada, generalmente por un promedio de 7 u 8 personas, con ensayos de 7 a 10 meses, y otro tanto de funciones). ¿Alguien sabe cuánto se le pagó a las producciones nacionales por participar del Festival? ¿$1000? ¿Alguien sabe que las performances de “Hay algo que me golpea” (evento “organizado” por el Festival) nuclearon a casi 80 artistas y no recibieron ni un peso? ¿Cuántas compañías nacionales participaron? ¿Diez, doce? ¿Cuántas del interior? Ninguna. ¿Saben que hay más de 300 espectáculos por fin de semana, solo en Capital Federal, y solo 80 de ellos, como mucho, recibieron subsidio este último año? Entiendo que a los argentinos nos encanta que Europa nos vea, nos admire, amamos que nos lleven a Festivales, para luego volver y poder decir: “Fui reconocido en Francia, Alemania, Inglaterra, ahora llegué a la cima, soy el mejor”. Por parte de los gobernantes se extiende el discurso de “poner a la Argentina de cara al resto del mundo”, “...posicionarla como lo que es...”. ¿Cuando vamos a dejar de mirar para afuera? ¿Acaso no nos damos cuenta que producimos veinte o treinta veces más teatro que Barcelona? Me manifiesto decididamente en contra de la organización de un nuevo Festival en el que se invierta una partida que tanto necesitamos los que, efectivamente, gastamos las suelas de los zapatos para producir teatro (y cultura, en definitiva) en el país. Me manifiesto en contra de desviar los escasísimos recursos que tenemos en compañías extranjeras, y que quede claro, que esto no tiene nada que ver con el respeto que tengo por el trabajo que éstas realizan. Yo también admiré a Peter Brook, pero ahora, preferiría que la próxima vez, él vea de qué manera puede venir a la Argentina (donde todos somos pobres) y financiarse su gira. Estoy harto, hartísimo, de que se organicen eventos, que por más masivos que sean, beneficien más a los que lo organizan que a los que verdaderamente lo necesitan. Que el Festival haya agotado sus entradas no significa que el público ni la comunidad teatral haya reflexionado verdaderamente sobre aquello que estaba consumiendo. Muy a nuestro pesar, estamos tan segregados como comunidad, tan distanciados los unos de los otros, que el Amo dice cualquier cosa y todos vamos como ganado a acatar la autoridad, por si las moscas no se enoje y la próxima vez me pierda la limosna. No seamos ingenuos. La próxima vez pensemos dos veces antes de seguir pretendiendo ocupar “el círculo de los elegidos a nivel nacional” para que un programador extranjero nos vea y nos lleve, oh!, a su Festival. Que quede claro: nosotros también somos los que le damos de comer al chancho. Se nos viene una época muy dura, donde un grupo de empresarios va a hacerse cargo del Estado. Vamos a tener que estar muy atentos. Ellos van a querer construir su quintita cultural, donde lo que no hace negocio va a quedar afuera. Ahora, más que nunca, van a querer europeizarnos (¿se acuerdan de la política de Carlitos?), vendernos que Buenos Aires debe transformarse en un epicentro turístico y por lo tanto debemos producir para atraer al extranjero. Me encanta que la ciudad sea visitada por nuestros hermanos del exterior, pero cuidado, nosotros no existimos por ellos ni para ellos. Lamento sonar un poco radical, no deseo que se piense que porto algún tipo de apreciación negativa para con el que viene de afuera. Lo que ocurre es que nosotros tendemos a perdernos en el afuera (síntoma argentino), tendemos a idealizar al afuera (síntoma de toda colonia), y por ultimo, tendemos a someternos, sin darnos cuenta, al afuera. Tengamos cuidado con los discursos PRO que se vienen, porque son inteligentemente sutiles y poderosamente manipuladores. Abramos los ojos. El teatro independiente argentino nuclea a miles y miles de artistas que producen a través de este lenguaje, CULTURA, construyen, a través de esta expresión, IDENTIDAD. Empecemos a defenderlo y a darle el lugar que se merece, más allá de la escasa plusvalía que genere. Que los recursos se utilicen en Argentina. Si el europeo, que es el que más tiene en términos materiales, quiere llevarnos a su país, maravilloso. Pero gastar lo que poquísimo que tenemos para satisfacerlos a ellos no. BASTA. Cultura NO es superavit. Identidad NO es for-export. Una vez más, no seamos ingenuos. Por último, deseo aclarar que respeto mucho el trabajo ejecutado por Graciela Casabé en lo que a la dirección general de un festival compete (tuve la oportunidad, de hecho, de trabajar desde el Centro Cultural Recoleta, cuando la necesidad económica me acuciaba, en la coordinación de numerosas actividades realizadas allí, en el marco de tres de los festivales), pero difiero enormemente en la política cultural que éste propone. Lamento, en consecuencia, haber tomado su difícil situación actual como excusa para expresarme sobre cuestiones que me resultan de suma importancia para nuestra comunidad. Pero ocurre que me está resultando cada vez más difícil quedarme callado y seguir tolerando que nos tratemos como idiotas. Abramos los ojos.
****
[*CIRCULAR DE GRACIELA CASABE:] Buenos Aires, 12 de diciembre de 2007 A la Comunidad Teatral, a los Artistas e Invitados Internacionales, a los colaboradores de estos 10 años del Festival Internacional de Buenos Aires, a las Instituciones, Agregadurías Culturales, Embajadas, a los medios de prensa, al público en general: Mi decisión de abandonar la dirección del Festival Internacional de Buenos Aires -tras completar la VI Edición del mismo- estaba tomada. De esto pueden dar fe mis colaboradores. Lo que también creía es que el Festival se merecía una transición hacia nuevas direcciones -y decisiones- que tomasen en cuenta la experiencia transitada. No es necesario aclarar aquí los niveles de excelencia y eficacia que este Festival supo demostrar. Pero ni en la más oscura de mis pesadillas podía yo imaginar que la política del nuevo Ministro de Cultura (que responde clara y penosamente) a la del nuevo Jefe de Gobierno de la Ciudad iba a obligarnos a desalojar las oficinas en menos de 48 horas, previa decisión de desarmar todos los equipos de trabajo que -tras estos 10 años- se constituyeron como ejes principales para la realización del Festival. No se trata aquí de defender cargos, sino de dejar en claro que esta actitud de inusitada violencia, es la que marca la política a seguir: aquella que intenta anular, echar por tierra, reducir a cero lo que se supo construir de buena manera y con indiscutible éxito hasta el presente. En el momento en que usted esté leyendo este mail las oficinas del Festival estarán vacías por orden de las nuevas autoridades. Parece que el lema "todo lo hecho bajo el gobierno anterior debe ser desarmado" sigue gozando de buena salud en el Macrismo. La violencia a las que nos vimos sometidos (no me extenderé aquí sobre los modos y los dichos en los que fuimos desalojados en menos de 48 horas) llevan a pensar que la pluralidad de criterios, el disenso y los valores democráticos -tan altamente defendidos en las campañas electorales del Pro así como en las primeras horas de mandato- se ven totalmente anulados a la luz de estas actitudes. A todos los empleados de planta del Festival se les ha pedido que abandonen y vacíen las oficinas para reincorporarse en sus funciones el 15 de enero en tareas y lugares a designar. Y esta es la decisión que echa por tierra el trabajo de 10 años, el esfuerzo conseguido por todo el equipo, el orgullo de armar un festival con dedicación y trabajo, con pasión y con una enorme, profunda mística. Mediante esta carta presento mi renuncia indeclinable a la dirección del Festival Internacional de Buenos Aires pero -antes de hacerlo- me pareció pertinente advertir a la comunidad teatral, a los medios, al público, a los invitados internacionales y a todos los que demuestran un interés en la cultura que estamos frente a la peor de las políticas, a la peor manera de entender la cultura, a la peor muestra de poder. Y no quiero ser cómplice de este maltrato, por eso lo denuncio. Este hecho de atropello no hace más que reforzar el viejo pensamiento binario de "unos contra otros" para demostrar lo que ya con creces sabemos puede derivar de este pensamiento. Gracias por acompañarme en estos 10 años. Estoy segura de que nos encontraremos en mejores y más luminosas condiciones. Pero de algo también estoy segura: nos merecíamos otro final. Y es la historia lamentablemente de este país. Otra vez, gracias. Graciela Casabé DNI 12.976.689

martes, 18 de diciembre de 2007

Cara Clara, recibí tu poema y acá lo expongo.
Este tipo de intercambios le insuflan vida a éste lugar, se la alargan, ya que estaba al borde de una muerte que no pretende ser recuerdo siquiera. (A lo sumo sería útil a quien se decidiera a usar las palabras tipeadas para hacer algo con ellas).
A pesar de la inmensidad del espacio virtual hace falta suerte para encontrar "poesía".
Gracias por tu obsequio, es una de esas pocas suertes, y dice:
*
INVIERNO, de Concepción Bertone (en “Citas”)
La mujer de la bata gastada
barre las hojas de la vereda
ajena a la mirada que la desnuda.
Barre una llamarada de hojas de fresno
y enciende un fósforo
para que el fuego la apague.
*

domingo, 16 de diciembre de 2007

Resonancias

"El pasado" es un poema de Clara, hermoso a mi entender, lo encontré aquí y dice:
*
*el arroyo
el verano
el río mostraba aguas esta vez marrones
* y él tenía tanta sed
tanta urgente necesidad de agua
tenía una mano aplastada contra la sien
y mil pensamientos en espiral
repitiéndose incansables
* yo le di agua, le di viento y otra vez sed
lo sentí como si me hubiera azotado un huracán
* él y el verano
el mismísimo río
habíamos dejado el deseo
suspendido en el aire
habíamos jurado algo que ni siquiera recuerdo
junto al río
tal vez al lado de una montaña
* pero el desierto la sed
el río seco
nada
* ni una ventana por donde mirar agua
ni lluvia ni danzas
nada
* nada y el cielo abierto
y el sol haciéndonos achinar los ojos
y ya ni mirarnos podíamos
teníamos los ojos ciegos
la sed el sol
la nada
*
* Gracias Clara por escribir esto y dejar que lo transcriba aquí.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Seguir participando

Cada vez que avanzo caigo en el mismo casillero.
El que dice: Se equivocó, vuelva a cero.
¿El azar está en mi contra o debo desconfiar de mis dados?

Automático dominical

  • La luna intenta decir cosas, y la sombra parida por la nube nocturna pierde su frescura y lucidez, leyéndolas.
  • El lindo pasea por Villa Crespo dando cátedra, mientras las estrellas muertas esconden su brillo, avergonzadas. Sonrisas -sonrosas- de labios rojos y suspiros posteriores por lo que pudo haber sido. Una vez más, y para adentro: ¡qué pena! (con perfume).
  • Las palabras son puentes que separan, la posible unión depende de las manos y de los corazones, de los deseos y de las valentías para cruzar los puentes deseantes, depende de los cuerpos y de la intrepidez para atravesar esos puentes, esos cuerpos. Lo que vale es el encuentro, el resto es viento.
  • Para tanta muerte no vale la pena estar viva.
  • Me gustaba mucho un poema de los ojos achinados, en un blog que cerró. No conozco su autora pero era bello como pocos y no lo puedo leer más. Parece que de eso se trata todo. Es un ejemplo, como tantos. "Es la vida".
  • REW. REW. REW. REW. REW.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Roberto Juarroz.

Roberto Juarroz nació en Coronel Dorrego, Provincia de Buenos Aires (Argentina), el 5 de Octubre de 1925, y murió en Temperley, provincia de Buenos Aires, el 31 de Marzo de 1995.
Tres poemas suyos:
*
POESÍA VERTICAL 14
He encontrado el lugar justo
donde se ponen las manos,
a la vez mayor y menor que ellas mismas.
He encontrado el lugar
donde las manos son todo lo que son
y también algo más.
Pero allí no he encontrado
algo que estaba seguro de encontrar:
otras manos esperando las mías.
***
ASÍ COMO NO PODEMOS...
Así como no podemos
sostener mucho tiempo una mirada,
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.
No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo
las proporciones del silencio
cuando algo lo visita.
Y menos todavía
cuando nada lo visita.
El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
ni tampoco a lo que no es el hombre.
Y sin embargo puede
soportar el peso inexorablede de lo que no existe.
***
NO SE TRATA DE HABLAR...
No se trata de hablar,
ni tampoco de callar:
se trata de abrir algo
entre la palabra y el silencio.
Quizá cuando transcurra todo,
también la palabra y el silencio,
quede esa zona abierta
como una esperanza hacia atrás.
Y tal vez ese signo invertido
constituya un toque de atención
para este mutismo ilimitado
donde palpablemente nos hundimos.

viernes, 7 de diciembre de 2007

"Al salir del bar, y después de hacer mi visita nocturna a la pensión, sobre la Plaza del Once, contemplaba aún el gran cartel que anuncia los fideos Santa Catalina, y aunque no recordaba quién había sido Santa Catalina, no me parecía difícil que hubiese sufrido el martirio, ya que el martirio fue siempre el fin casi profesional de los santos; y entonces no podía dejar de meditar sobre esa característica de la existencia humana consistente en que un crucificado o un desollado vivo con el tiempo se convierte en una marca de fideos o de conservas en lata".
Fragmento de Sobre héroes y tumbas, Ernesto Sábato.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Soledades en un 7 de diciembre de 2007, de mañana.

Mientras ella pensaba que la tristeza de él era negra y profunda miraba, echada de espaldas en el piso de su cuarto de hotel en el once, las manchas de humedad en el techo.
Le rodaron unas lágrimas, silenciosas, nada de ruidos, que no se diga que no era mujer.
La tristeza de él, en vanidades, se aclaraba un punto en su escala cromática.
Ella estaba sola.
Él también.
La mancha del techo crecerá -piensa ella.
La vanidad crecerá -piensa él.
La soledad también -piensan los dos, por separado, alejados.
Ambos lo sabían, pero ya no podían detenerla.

Roland Barthes y los celos.

CELOS: Sentimiento que nace en el amor y que es producido por la creencia de que la persona amada prefiere a otro. (Littré).
*
... "¿y si me forzara a no ser más celoso por vergüenza de serlo? Son feos, son burgueses, los celos: son un afán indigno, un celo -y es este celo el que nosotros rechazamos"...
*
"Melite se reparte porque ella es perfecta, e Hiperión sufre por ello: Mi tristeza verdaderamente carecía de límites. Fue preciso que me alejara."
*
"Como celoso sufro cuatro veces: porque estoy celoso, porque me reprocho el estarlo, porque temo que mis celos hieran al otro, porque me dejo someter a una nadería: sufro por ser excluído, por ser agresivo, por ser loco y por ser ordinario".
*
de los inagotables "Fragmentos de un discurso amoroso".

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Sueños negros (azules, a veces).

Esta ciudad es insoportable. Multiplica mi insoportabilidad. Acrecenta la insoportable insoportabilidad de todos. La neurosis, la agresión, el desamor, la desconfianza deja de ser un miedo inasible para hacer metástasis en los cuerpos, y borrar besos y caricias y sonrisas espontáneas por un cuerpo amado. (Y no importa si no es un amar eterno, no me jodan más con eso, en ese instante ES, eso importa, el resto son elucubraciones posteriores, consecuencias de la misma enfermedad).
Si pudiera elegir mi muerte optaría por que me peguen un tiro en la espalda, que atraviese el corazón de mi corazón, mientras miro el mar. Ahí soy mejor que acá. Y moriría creyendo en dios, tal vez. Y en el amado que me acompañe, seguro.

martes, 4 de diciembre de 2007

¡Ay, Osvaldo Lamborghini!

... Lo que me asusta de mi alma es que no la tengo. Ahora pasé de los cólicos y las diarreas (¡en pleno invierno!) a las malvecinas congestiones de la nariz y del aparato general, respiratorio. Algo se hiela y yugula allí dentro. Si hablo, sí. Una red de nieve, témpano. Cada palabra congela a alguna de las notas de la sangre. La pulsación armónica, musical, queda impedida. Escribir: clavel de la tormenta, escribo el brote raquítico de abolir el placer de todos. Queda el mío: hielo y barro ...

Ni palabras, ni poemas, ni discusiones: hoy waldorf

Ingredientes:
el jugo de 1/2 limón
3 cucharadas de mayonesa
3 manzanas verdes
3 cucharadas de crema de leche
50 gr. de nueces peladas
4 tazas de apio blanco
sal y pimienta a gusto
Preparado:
Limpiar el apio y cortarlo en rodajas no muy gruesas.Cortar las manzanas en daditos, rociarlas con jugo de limón y picar nueces en forma gruesa. Colocar esto en un bol. Mezclar la crema de leche con la mayonesa, salpimentar a gusto y agregar a la preparación anterior. Dejar reposar unos minutos y a disfrutar.
Un poco ácida, un poco dulce, un poco amarga y bastante afrodisíaca.