viernes, 28 de diciembre de 2007

De diván

En cuanto vislumbra que no será posible, mitifica y se enamora. Como si se hubiese prometido que nunca más sería ella la que deje a alguien. Ni siquiera corre el riesgo. - Miedo enquistado. Demasiados años a lo Madame Bovary. -

***
Por ahí anda la cosa. Pero que intuya por dónde viene el cardúmen no quiere decir que pesque.
¡Qué resbaladizo es el inconciente!

6 comentarios:

Garracatapunchis dijo...

Amén

Pero que intuya por dónde viene el cardumen no quiere decir que pesque.

Doble amén.

antiprímula dijo...

G: (Sobrevuela cierto espíritu católico por estos días en los blogs). No entiendo mucho el ligue pero bué... Por las dudas, La paz sea contigo Garracata. Gracias por tu visita.

Gisofania dijo...

¿no es el inconciente el habitáculo de la histeria?

antiprímula dijo...

Supongo que sí Gisofania, pero también es el de la paranoia, la fobia, según los casos. Hay neurosis que no se visten de histeria, usan otras galas. Creo.

MxI dijo...

Es la contradictoria dicotomia entre comer y ser comido por el cardumen o ser un men. No entendi demasiado el post...desde mi nube y entre canibales, hoy la soja me mantiene."Warning, warning, el tango no debe ser escuchado por los niños"(Gestando la Halibour)

antiprímula dijo...

No es que no entendiste, maxi, es que no se entiende el post. Pero bue, tal vez suba "de divan" a la categoría de etiquetas donde citaré típicos comportamientos contradictorios y así se vaya entendiendo. Un beso.