domingo, 25 de noviembre de 2007

Tal vez no se trate de deslumbramientos, ni de salvatajes, ni de resurrecciones, ni de sanaciones, ni de escándalos pasionales, ni de redenciones, ni de magias, ni de brillos, ni de elevaciones celestiales, ni siquiera de entendernos. El agujero negro personal está siempre con uno, nadie podrá borrarlo.
Tal vez se trate solamente de aliviarnos la pena.
Tal vez se trate de saber o aprender a hacerlo.
Tal vez en eso consista toda sabiduría.

8 comentarios:

livio dijo...

Posiblemente debamos teñirnos aunque las raíces nos queden negras.

Saludos cobrizos!

antiprímula dijo...

Teñirnos de rojo metalizado, por ejemplo. ¡Sí!. Total...
¿Observó la paradoja que a medida que pasa el tiempo lo único blanco que nos va quedando son las raíces del cabello? ¡Una auténtica rebeldía del cuerpo! Cariños.

Asterion dijo...

Bueno, la memoria también va quedando en blanco, pero es una metáfora

antiprímula dijo...

Es verdad, asterión. Eso me esperanza, que se borre todo de mi memoria y registrar datos efímeros, sin almacenar ninguno. Bueno, al menos un tiempo de limpieza.

Angustiado dijo...

saludos antiprimula. Todos estamos como el queso gruyere, con agujeros que no se explican.

antiprímula dijo...

Mejor gruyere que roquefort, prefiero agujeros a pelusas verdolagas.
Bienvenido, angustiadísimo. Iré por mandarinas.

Ursus dijo...

Considere a ese agujero nego una "condecoración existencial"..., no es otra cosa.

antiprímula dijo...

Bueno Ursus, puede ser, está buena tu asociación. (Aunque preferiría ser soldada rasa, sin medalla alguna).
Bienvenido.