lunes, 20 de octubre de 2008

leí...

"¿No somos, acaso, las primeras víctimas de nuestros actos? ¿Y qué otra cosa hacemos, al juzgarlos con severidad, sino salir en nuestra defensa? De ahí que haya siempre algo irrisorio en un hombre que pide perdón. Sólo a él le incumbe perdonarse, y el perdón es subsiguiente a esa mirada escrutadora que mide, paso a paso, la distancia que ha debido franquear hasta cometer el hecho que se le imputa".
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"Una persona puede sentirse triste por motivos tan inexistentes como ella misma: eso no basta para concederle nuestro interés".
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"He notado que los melómanos sufren mucho. Se pasan la vida saturándose de impresiones que sólo pueden definir por el vago placer que les producen, y están siempre al borde de la tristeza, oscilando entre el éxtasis y el hastío".
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de Las Ratas, José Bianco.

2 comentarios:

Angie dijo...

Ayy, te juro que cuando lo pensaba, "resonaba" brumosamente.
Y trataba de adivinar quién lo había escrito.
Conclusiones: 2
1) A veces me castigo demasiado, como esos melómanos de los que habla Bianco.
2) Se nota la influencia de la generación de la revista Sur (creo que era más o menos de esa generación, no?).
3) (bonus)NO está mal el perdón, lo que sí está mal es tener lástima de uno mismo.
Besote, Antipri

antiprímula dijo...

Angie: Es familiar lo que dice de los melómanos, sip. Mmmm...