martes, 23 de octubre de 2007

Mi vida es sueño.

El título no refiere a Calderón, ni el comentario a Hamlet. Vuelve Basilio tranquilizador. Le comento - "Lo único que quiero, sin dudas, sin contradicciones, sin dobleces, sin fisuras, sin metamensajes es dormir. DORMIR y DORMIR. ¿Será depresión?" Contesta - "No creo. ¿No será sueño?". Me pasma su eficacia para desmontar todo enrosque.

7 comentarios:

Asterion dijo...

¡Qué manera de arrear las banderas del existencialismo! La próxima vez no consulte

antiprímula dijo...

Consulto de insegura ¿vió?.

Gisofania dijo...

las personas "prácticas" me resultan peligrosamente seductoras.
Pero no viene mal un azoramiento que nos rescate de los remolinos...

Asterion dijo...

A mí también me resultan seductoras las personas prácticas, pero espaciadas, entre ellas debe haber alguna soñadora que también me seduce, pero espaciadas, entre ellas debe haber alguna práctica, que también me seduce...

livio dijo...

Ha de ser sueño sin duda.
La alegría no es solo brasilera.

Garracatapunchis dijo...

ja! que buena respuesta, que simple frase, tan cierta y tan compacta. sin querer pecar de acusar y confundirme. que fácilida pero se requiere de una variedad para no caer en lo superficial, en la levedad.

antiprímula dijo...

Disculpen la demora, es que me quedé dormida.
Gis: Nunca me pregunté si la practicidad en las personas me seduce. Reviso y le cuento.
A: En la variedad está el gusto, dicen algunos.
L: Brasil ya es un recuerdo ajado. Me dió sueño otra vez.
Gar: No sé si te entiendo pero puedo decir que Basilio solo apuntaba a detener una catarata de pensamientos que por ser tantos también pueden acercarse peligrosamente a la superficialidad.