jueves, 22 de mayo de 2008

mein gott

Papá B me dió en un sobre color madera, sin saber del latido de mi corazón de hoy, "El secreto del mal" de Roberto Bolaño y "La plenitud de la vida" de Simone de Beauvoir.
***
COLAPSADA. AGAIN.

2 comentarios:

Gisofania dijo...

Comprendo. Una vez para un cumpleaños alguien apareció con "La noche oscura" de San Juan de la Cruz; fue el mismo que un tiempo más tarde me dijo -mientras leíamos juntos a Cioran- que estaba escribiendo un libro de ensayos y me lo iba a dedicar, como Sartre lo hacía con "su pequeño castor". Fue el detalle que faltaba para hundirme en los abismos del amor, pero él jamás lo supo ni yo me animé a decírselo: uno de mis más dolorosamente apoteóticos desencuentros.

Gracias. Tu post me hizo recordarlo.

antiprímula dijo...

Giso: En este caso me colapsó la intuición sabia de B, que sin saber de mis últimos exaltados latidos ligó a ciegas Bolaño (emparentado al que promueve la diástole) con Beauvoir (que resurgió en mí como sístole derivada).
Gracias por compartir tu recuerdo, es bello. Y solidario. Saber de otros "soplos" nos alivia la enfermedad.

Perlongher en su poema (para vos, acá): ¿por qué creeremos en la inmediatez, en la proximidad de los milagros?...
Abrazo.