martes, 22 de abril de 2008

I de El teatro de la muerte

EL ACTOR
*En esta vía
sin concesiones,
el actor debe ofrecer
su ridículo,
su despojamiento,
su dignidad misma,
aparecer
desarmado,
fuera de la protección
de máscaras
falaces.
La realización de lo imposible
es la suprema fascinación del arte
y su más profundo secreto.
Más que un proceso,
es un acto
de la imaginación,
una decisión violenta, espontánea,
casi desesperada,
frente a la posibilidad súbita,
absurda,
que escapa a nuestros sentidos,
risible.
Para suscitar un campo
de atracción
de lo imposible,
es necesaria una ingenua
falta de experiencia
y una disposición a la rebelión y la negación,
la resistencia, la inversión, la insatisfacción,
a un estado en que uno se mueve
alrededor del vacío absoluto.
¿Es necesario subrayar
que ante todo hay que tener
sentido de lo imposible?
Fuera de este fenómeno,
extraño al sentido común,
no hay ningún desarrollo.
**
Tadeusz Kantor

2 comentarios:

Gisofania dijo...

sonamos! acabo de adquirir una nueva frustración. y van...

antiprímula dijo...

Gisofania: No hay mal que por bien no venga, si adquirís una nueva frustración es que tu capacidad de asombro no está yerma, y eso es bueno, además te evitás volver a frustrarte una y otra vez con lo mismo (circularidad típica).
Por otro lado, una mancha más al tigre...